En mi página La Mirada ya lo adelanté: para este blog he decidido trabajar principalmente con una Panasonic Lumix DMC-FZ300 de 12.1 megapíxeles que mi hijo me prestó. No he abandonado mi equipo profesional, pero para este proyecto personal he elegido esta pequeña bridge barata y práctica.
Vivimos en una época obsesionada con los sensores gigantes y la nitidez quirúrgica. Pero ninguna cámara sustituye a la paciencia. Esta FZ300 me ha recordado que la mejor cámara no es la más cara, es la que llevas contigo cuando aparece la luz. Si quieres ver más ejemplos, navega por fotografía de acción o blanco y negro.
La FZ300: versatilidad para paisaje y acción
La FZ300 tiene limitaciones —su sensor pequeño sufre en ISOs altos—, pero posee ventajas enormes: óptica Leica f/2.8, estabilización y peso ligero. Para fotografía de paisaje como los atardeceres dorados, te permite disparar a 1/250 s con ISO 100 y subexponer (-0.7 EV). Para fotografía de acción —fútbol, bodyboard—, su enfoque continuo DFD y ráfaga de 12 fps capturan el instante decisivo.
No se trata de rechazar lo profesional, sino de elegir la herramienta adecuada. Para este blog, la FZ300 es perfecta. He aprendido a perseguir la luz, no el equipo. Y esta cámara me enseña a volver a lo esencial: paciencia, composición y tiempo de espera. Escucha el episodio #01 del podcast o explora más fotografías en blanco y negro.
Comentarios
Publicar un comentario