Hay días en los que la playa de Las Canteras no solo nos regala salitre y brisa, sino instantes de pura creación. Me crucé con este pintor, absorto en su caballete, desafiando la inmensidad del horizonte con la punta de su pincel.
Cuando la verdad no necesita color
Decidí configurar la cámara en blanco y negro antes de disparar. Quería que la magia no residiera en el azul del agua, sino en el diálogo silencioso entre el artista y su obra.
En esta captura, el color es innecesario: la fuerza está en la postura encorvada por la concentración, en el contraste de las sombras sobre la arena y en esa soledad compartida con el mar que solo un artista puede entender.
"Frente a la inmensidad, solo nos queda el trazo para dejar constancia de que estuvimos allí."
Lápiz y tinta — El Último de La Fila
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