Como fotógrafo, uno siempre sueña con ese "momento decisivo", ese instante en el que la paciencia, la técnica y, por qué no, un toque de suerte, se alinean para regalarte algo irrepetible. Esta imagen, capturada en la noche de San Juan en Irún, es mi "instante mágico".
La espera: configuración y ambiente
Estaba allí, frente al Ayuntamiento en la Plaza de San Juan, con la cámara configurada para captar el calor y el color de la hoguera. El ambiente estaba cargado: el humo de la madera purificadora se mezclaba con la electricidad que ya se sentía en el aire. La ciudad celebraba el solsticio, ajena a lo que el cielo preparaba.
El instante: cuando el cielo respondió
De repente, la simbiosis. Mientras la hoguera alcanzaba su punto álgido y las ventanas del consistorio irradiaban calidez, el cielo oscuro, casi amenazante, se rompió. Un rayo perfecto, casi coreografiado, descendió para "conectar" con la antena del edificio, como si quisiera encender su propia luz en esta noche de ritos.
No hubo tiempo para pensar. Solo para sentir el estruendo casi simultáneo al disparo y la certeza visceral, antes de mirar la pantalla de la cámara, de que había capturado algo único.
"Esta foto no es solo la hoguera de San Juan, ni solo una tormenta eléctrica. Es el diálogo entre el calor ancestral de nuestra tradición y la fuerza indomable de la naturaleza."
La técnica: global shutter a 1/30s
Para capturar este instante no usé trípode ni exposiciones largas. La Sony A9, con su sensor de obturador global, me permitió trabajar en ráfaga continua a 1/30 s y f/2.8. Gracias a esta tecnología, la cámara dispara hasta 120 fps a máxima resolución sin distorsión por movimiento y, lo más importante, sin oscurecimiento del visor. Pude seguir la acción en tiempo real, disparando ráfaga tras ráfaga mientras la hoguera ardía y el cielo se encendía, hasta que el rayo cruzó el encuadre. No hubo que esperar con el dedo en el disparador remoto: la cámara simplemente absorbió la escena, fotograma a fotograma, hasta capturar el momento exacto.
Cámara: Sony A9 · Objetivo: Sigma 50mm F1.4 DG DN · f/2.8 · 1/30s · ISO: 400
Modo: Ráfaga continua (hasta 120 fps) · Sensor: Obturador global (sin blackout ni distorsión)
Conclusión: el diálogo entre tierra y cielo
Es mi diálogo con esa noche de Irún, un momento de comunión eléctrica y terrenal que hoy, con mucho orgullo, comparto con todos vosotros. La hoguera purificadora del solsticio y el rayo del cielo creando, durante un instante, una conexión perfecta entre la tradición humana y la fuerza salvaje de la naturaleza.
Si te interesa ver cómo abordé el mismo evento desde otro ángulo, puedes leer mi crónica de los Sanmarciales de Irún .
Las Alfombras del Corpus, Arucas, Gran Canaria
Comentarios
Publicar un comentario