Hay momentos donde la naturaleza decide mostrar todas sus caras a la vez. En el norte de Tenerife, la borrasca Therese no solo trajo viento y salitre, sino una tregua de luz en medio del caos.
Cuando el impacto se vuelve color
Capturar el paso de una borrasca en Canarias exige paciencia y respeto (y si añadimos ¡PRECAUCIÓN!, aún mejor) por el mar. En esta toma, busqué el punto exacto donde la fuerza del oleaje golpea el espigón, creando una cortina de espuma blanca que sirve de lienzo para un arcoíris efímero.Con el que la Siosa Fortuna me obsequió.
La técnica se rinde ante la oportunidad: la velocidad de obturación justa para congelar la violencia del agua sin perder la suavidad de los colores del arco. Es la crónica visual de una Tenerife indómita, donde Therese dejó su huella entre la furia y la belleza.
"En el choque de la ola reside la fuerza; en la luz del arcoíris, la esperanza de que la tormenta siempre termina cediendo."
Stormy Weather — Kings of Leon
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